La morfología de las máquinas ha configurado el paisaje del mundo moderno. Sus metálicas estructuras y el funcionamiento de sus sistemas, que todo lo van transformando, nos producen la sensación de que se van engullendo la naturaleza.

Los artistas recogen sus fragmentos dispersos, los órganos metálicos, sus sistemas inertes y crean con ellos nuevas figuraciones, engendros del mundo tecnológico.

José Sancho, de las bielas, émbolos, válvulas, pistones y engranajes, crea con ingenio y sensibilidad las aves, peces y animales que burlan en la gracia de sus movimientos la sensatez de los materiales, integrándolos a nuevas unidades armónicas.

Julio Escámez